La inestabilidad mundial de los precios de los alimentos y los pobres: una perspectiva general

El hambre en el mundo ha aumentado desde mediados de los años 90 debido a varios factores, entre ellos la falta de políticas que aborden el problema y la complacencia por el descenso de los precios reales de los alimentos durante años. Los precios de los alimentos sufrieron fuertes alzas a partir de 2006 y no hay acuerdo respecto a las causas. Algunos de los factores de estas alzas señalados por los analistas son el aumento en el precio de los combustibles, el uso de cultivos alimenticios para producir agrocombustibles, la especulación, el aumento en el consumo de carne en Asia, el cambio climático y la contaminación ambiental. No hay acuerdo sobre cómo han influido estos factores en el alza de precios ni sobre la importancia de cada uno. El debate sobre las consecuencias del aumento de los precios de los alimentos se ha centrado en diferentes modelos. En este número especial de Development in Practice se exponen los resultados de nuevos modelos econométricos y de investigaciones de campo sobre las consecuencias para los campesinos y los consumidores de los países en desarrollo, en transición o desarrollados. En 2007 y 2008, las alzas en los precios desencadenaron protestas, a veces violentas, en decenas de países, las cuales pusieron el tema del hambre al frente de las políticas públicas. Los precios de los alimentos subieron rápidamente a mediados de 2008, y durante 2009 y 2010 permanecieron en todo el mundo en un nivel muy por encima del que existía a principios de la década de los 2000. Volvieron a aumentar en diciembre de 2010, rebasando las subidas registradas en 2008. Se tomaron acuerdos sobre la respuesta política necesaria para este ascenso en los precios de los alimentos, por ejemplo, la que contempla el Marco Amplio para la Acción de la ONU de 2008. Sin embargo, los autores de varios ensayos de este número especial muestran reservas sobre este marco y plantean otras posibles políticas públicas.